Guardar para las ocasiones «Especiales»

No se si os pasa… Yo era la típica que tenía el armario lleno de ropa que me gusta y otra ropa que simplemente era cómoda, pero no podría decir «me encanta» 🙃

Hace algunos meses empecé a sentir agobio con el ¿Qué me pongo? Bufff esa pregunta me ha acompañado desde bien jovencita y creo que nunca me había parado a pensar en lo absurdo que es tener un armario lleno de ropa y no saber qué ponerte. 🤦🏼‍♀️

Llevaba años vistiendo igual todos los días, mallas negras con camiseta, sudadera o jersey, abrigo y bambas.
Ese ¿Qué me pongo? no era por no tener ropa, era por la pereza de arreglarme un poco, de ponerme faldas o pantalones que quedan mejor con zapatos o botas que con bambas, por tener que combinar colores, o SENTIR la ropa porque tiene un tacto o una cintura distinta a mis mallas negras de cada día. 😓

Además esto se juntó con mi nueva afición de ir a los mercadillos de ropa jaja empecé a encontrar gangas súper chulas y quería ponerme esa ropa nueva.
Todo esto junto hizo que me empezara a plantear hacer una limpieza de armario.
Las prendas que ya no me gustan, o como diría Marie Kondo «no me hacen feliz», las pongo en un saco de basura de esos gigantes para donar. (Se pueden vender también, ya lo se, pero son demasiadas cosas, me abruman y al final se quedan esperando a que les haga fotos y las suba a internet)

Empecé con esto hace meses, quizá ya hace 4 o 5 meses. Cada vez que abría mi armario y veía algo que no me apetece ponerme, lo metía en el saco. También lo hice con toallas y sábanas. Todavía no he llamado a Cáritas para que lo vengan a buscar, pero en esos meses no he echado de menos nada de lo que metí, de hecho ya ni lo recuerdo aunque sigue estando en mi casa.

¿Y tú? ¿Usas toda tu ropa? Cuéntame!

Un abrazo 💜
Sonia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio